La fiscalía de Brasil investiga al 'reality' Gran Hermano por posible "tortura"
La fiscalía de Brasil anunció este jueves la apertura de una investigación por posible "tortura" sobre varios participantes del 'reality show' Gran Hermano, uno de los programas televisivos más populares del país.
Aislados del mundo en una mansión con piscina, ciudadanos comunes compiten en desafíos bajo el escrutinio de cámaras y micrófonos que los vigilan 24 horas al día.
La investigación del Ministerio Público Federal (MPF) nace de "relatos de episodios convulsivos" vividos por un participante "durante una prueba de resistencia" de la temporada actual del programa, detalló el organismo en un comunicado.
Se investigan "posibles prácticas de tortura y tratos inhumanos o degradantes".
El MPF también llamó la atención sobre un castigo denominado "cuarto blanco", un espacio con un "pedestal de diámetro ínfimo" en el que los participantes permanecen confinados durante largos períodos de tiempo.
Esta práctica "guarda semejanza" con torturas usadas durante la dictadura militar (1964-1985), afirmó la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos en una carta dirigida al MPF.
En enero, una participante se desmayó luego de pasar más de 100 horas recluida, denunció esta comisión estatal que investiga los crímenes cometidos durante la dictadura.
Para el procurador a cargo del caso, Julio Araujo, "las condiciones impuestas por la producción exponen la salud de los involucrados a riesgos innecesarios".
Creado en Holanda en 1999 y al aire en Brasil desde 2008, Gran Hermano ocupa una franja en el horario de máxima audiencia de TV Globo, la mayor cadena del país.
En la temporada actual, los participantes compiten por un premio equivalente a más de un millón de dólares.
El voto popular define al ganador. Esta temporada, el programa llegó a registrar tres millones de votos en una sola ronda eliminatoria, según TV Globo.
En un documento enviado al MPF, la emisora afirmó que las grabaciones cuentan con "acompañamiento médico permanente" y que el participante que sufrió episodios convulsivos fue llevado a un centro médico en dos ocasiones.
Pero el MPF considera que "la normalización del sufrimiento ajeno como forma de espectáculo es incompatible con los objetivos fundamentales de la República".
Z.Franke--BlnAP