Birmingham recibe a miles de perros en el salón canino más grande del mundo
Con el hocico hacia arriba y el lomo arqueado, Raven se mantiene sobre una mesa ante un juez. La perra caniche participa en el primer campeonato de peluquería del salón canino más famoso del mundo, Crufts, que se celebra hasta el domingo en Birmingham, en Reino Unido.
Más de 20.000 perros de todos los tamaños, formas y razas se reúnen para este evento en un centro de exposiciones de esta ciudad del centro de Inglaterra, en cuatro días de encuentros y competiciones.
La cifra es un récord de participación, con perros llegados de todo el mundo, desde Nueva Zelanda a Perú.
Francia encabeza el contingente internacional con 538 perros, según el The Kennel Club.
Pero solo uno se llevará el domingo el prestigioso título de "Best in Show" (Mejor del certamen).
Ante el enorme éxito del evento, que espera un total de 150.000 visitantes este año, el salón amplía su programa y crea nuevas competiciones.
La peluquera profesional Amie Gale inscribió a su caniche Raven. Tranquila y obediente, la perra de cinco años permaneció sobre la mesa casi dos horas y media.
"Tiene el hocico afeitado, unas orejitas muy bonitas y también una cola de estilo terrier", la describe esta mujer de 41 años.
"Es fantástico poder poner más nuestro trabajo bajo los focos", celebra la peluquera, aunque su caniche no ganó la competición.
- Desde 1891 -
Crufts, lanzado en 1891 por el británico Charles Cruft, un apasionado de los perros, y actualmente dirigido por el The Kennel Club, se presenta como "una celebración de todo lo que amamos de los perros y de las personas que los cuidan".
Organizado en un país conocido por su amor a los animales de compañía, el salón se ha convertido en una cita imprescindible para el sector, reuniendo tanto a vendedores de comida para perros como a clubes caninos.
El público está invitado a participar en actividades como las sesiones "Have a go" (Pruébalo).
Los participantes pueden probar de forma lúdica la agilidad y obediencia de un perro, en un pequeño ring dentro del enorme salón, bajo la mirada de su propietario.
Harriet Tait, de Birmingham, probó la experiencia. "Fue muy divertido", cuenta esta mujer de 22 años, que eligió a un Border Terrier llamado Alfie.
"Fue más fácil de lo que pensaba. El perro está obviamente muy bien entrenado", añade.
La mujer tuvo que colocar al perro sobre la mesa, como si alguien fuera a juzgarlo, y después hacerlo caminar.
La dueña de Alfie, Anne Speake, de 57 años, aplaude la iniciativa, ya que esto permitió al perro aclimatarse al salón antes de su actuación del sábado, cuando intentará ganar un premio en la raza terrier.
"Es bueno animar a nuevas personas a participar en las competiciones, especialmente a los jóvenes", dice Speake.
- Como Wimbledon -
Los organizadores de Crufts también proponen concursos para niños, con diferentes categorías de edad.
Mattia Fasso, criador y adiestrador italiano de 29 años, compara Crufts con el torneo de tenis londinense de Wimbledon para explicar hasta qué punto este salón representa la excelencia.
"El ambiente, el aire que se respira aquí, es diferente. Hay algo mágico", dice.
Desde hace décadas, su familia cría Boyeros de Berna cerca de Bolonia, en el norte de Italia.
Este año, Mattia Fasso viajó a Birmingham con dos perros de esta raza, además de un Border Collie, un Pomerania y un Cavalier King Charles Spaniel.
Karin Schijff, de 61 años, llegó desde Países Bajos. La mujer tomó un ferry hacia Reino Unido con una amiga criadora y siete perros.
"En el continente europeo está muy reconocido que tu perro esté clasificado para competir en Crufts", asegura mientras esperaba para presentar a Ivy, una Vallhund sueca de 22 meses, una raza criada originalmente para guardar rebaños en el país escandinavo.
B.Nagel--BlnAP