Largas filas para cargar gasolina en Cuba, que acusa a Trump de "asfixiar" su economía
Las filas para cargar gasolina se alargan y los apagones alcanzan ya unas 10 horas en la capital de Cuba, que acusa a Estados Unidos de querer "asfixiar" la economía de la isla comunista.
El presidente estadounidense Donald Trump emitió el jueves un decreto que amenaza con aranceles a los países que venden petróleo a La Habana, y que asegura que Cuba representa una "amenaza excepcional" para la seguridad nacional estadounidense.
El anuncio preocupa a la población de la isla.
"Eso impactará directamente la vida del cubano, más tarde o más temprano, eso va a influir, esa es la intención", dijo a la AFP un informático de 60 años, Jorge Rodríguez, frente a una gasolinera con largas filas para cargar combustible en La Habana. "Hay que sentarse a negociar" con Trump, opinó.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró el viernes que la amenaza de aranceles de Trump a países que vendan crudo a La Habana "pretende asfixiar la economía cubana".
"Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales", añadió en X el jefe de Estado. Es una clara alusión al secretario de Estado, Marco Rubio, un cubano-estadounidense originario de Florida que no oculta su voluntad de ver un cambio de régimen en La Habana.
China protestó también contra la amenaza de aranceles de Trump. El portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, dijo el viernes que su país "apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales y en el rechazo a la injerencia externa".
"China se opone firmemente a medidas que privan al pueblo cubano de su derecho a la subsistencia y al desarrollo", añadió.
El jueves por la noche, el canciller cubano Bruno Rodríguez ya había denunciado el "brutal acto de agresión" contra el pueblo cubano que "durante más de 65 años" ha sido sometido "al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación".
La isla, dirigida por el Partido Comunista de Cuba (PCC, único), está sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, que Trump reforzó considerablemente desde su primer mandato (2017-2021).
- Más presión -
Este decreto aumenta la presión sobre la isla, sumida en una grave crisis económica y con grandes dificultades para cubrir sus necesidades de combustible y electricidad.
El viernes por la mañana, debido a las interrupciones eléctricas que afectan el acceso a internet y a los medios, muchos cubanos no estaban al tanto de las amenazas estadounidenses.
Según el texto del decreto, la decisión estadounidense se basa en la declaración de un "estado de emergencia" en relación a la "amenaza excepcional" que representa a Cuba para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Washington reprocha en particular a las autoridades cubanas "alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos", entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás o Hezbolá.
Cuba también es acusada de "desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia", al tiempo que "propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas".
El decreto estadounidense no precisa qué países serían castigados con aranceles, pero en la región México aún suministra crudo a Cuba.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el martes que "México seguirá siendo solidario" con Cuba. "La decisión de México de vender o dar por razones humanitarias a Cuba petróleo tiene que ver también con una decisión soberana" que ya tiene varios años, dijo la presidenta de izquierda.
Entre enero y septiembre de 2025, la petrolera mexicana Pemex exportó a la isla 17.200 barriles de petróleo crudo por día y 2.000 barriles de derivados, por un total de 400 millones de dólares, según datos oficiales.
"Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, antes de que sea demasiado tarde", añadió, sin precisar la naturaleza del acuerdo en cuestión.
Díaz-Canel afirmó entonces que "no existen conversaciones" en curso entre su país y Estados Unidos.
Tras la captura de Maduro, Trump puso bajo control estadounidense al sector petrolero de Venezuela, que fue el principal proveedor de petróleo a Cuba, su aliado, durante el último cuarto de siglo.
B.Nagel--BlnAP