Trump se queda en el escenario junto a España y acapara los focos del Mundial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se aseguró una parte del protagonismo en la final del Mundial el domingo, al permanecer en el escenario junto a la selección España cuando levantaba el trofeo tras vencer a Argentina.
Pese a que fue recibido entre abucheos cuando salió al césped acompañado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Trump disfrutó de la atención al cierre de un torneo que calificó como "el evento deportivo más exitoso quizá en la historia del mundo".
El mandatario se quedó brevemente en el escenario mientras Infantino intentaba guiarlo fuera, justo cuando el equipo español sostenía el trofeo en alto.
Trump, de 80 años, incluso hizo una versión rápida de su característico baile frente a los jugadores españoles.
Llegó al estadio en su helicóptero Marine One para ver el partido entre España y Argentina por la copa máxima. Se sentó junto a Infantino, que además es su amigo, y la primera dama, Melania.
El presidente estadounidense dijo antes del inicio del partido que creía que la superestrella Lionel Messi le daría a Argentina la ventaja.
También agregó que el presidente de derecha Javier Milei, que no asistió por superstición, es "un amigo mío. Ha hecho un gran trabajo".
El líder estadounidense se sentó cerca de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, con quienes no tiene una relación tan amistosa.
Trump mantuvo breves intercambios con los dirigentes de los países coanfitriones del torneo.
El presidente amenazó a Canadá con aranceles el viernes después de que el humo de intensos incendios forestales se desplazara sobre el noreste de Estados Unidos y generara preocupaciones sobre la calidad del aire para la final del Mundial.
Las relaciones también se mantienen tensas con México debido a la represión contra la inmigración por parte de la administración estadounidense, que amenaza con intervenir militarmente contra los narcotraficantes en México.
Trump también saludó al presidente de España, Pedro Sánchez, quien asistió con la familia real española, pese a sus recientes críticas contra Madrid por no respaldar la guerra contra Irán.
- "Increíble" -
El partido es el primer encuentro de un Mundial al que asiste Trump, en un gesto poco habitual para un líder que disfruta de los eventos públicos.
Pero pese a haberse mantenido alejado de los terrenos de juego, Trump provocó una polémica cuando confirmó que llamó a su amigo Infantino para pedir que se anulara la cartulina roja infligida a un jugador del Team USA, Folarin Balogun.
Esa decisión permitió al atacante disputar el partido contra Bélgica en octavos de final, finalmente ganado 4-1 por Bélgica.
Pese a un aluvión de críticas que ponían en duda la equidad de la competencia, el presidente estadounidense consideró que el Mundial 2026 "ha sido quizás el evento deportivo más exitoso de la historia".
"Ha sido increíble", se alegró Trump el viernes durante una recepción de la FIFA en la Trump Tower, en Nueva York.
También afirmó que el Mundial ha contribuido a popularizar el "soccer" en Estados Unidos, donde el béisbol, el básquetbol y el fútbol americano se mantienen como los deportes más seguidos.
"Se ha demostrado que somos un país de fútbol y creo que se va a mantener", aseguró Trump.
En una final de un Mundial, lo lógico es que el fútbol esté en el centro de atención, pero el presidente podría tratar de acaparar los focos.
El año pasado, luego de entregar el trofeo del nuevo Mundial de Clubes en el mismo estadio East Rutherford a los jugadores del Chelsea, su presencia en el podio durante las celebraciones de los jugadores ya fue sorprendente.
El presidente republicano, que ha recibido a Infantino en numerosas ocasiones desde su regreso al poder en enero de 2025, ha presumido en numerosas ocasiones de haber recibido la organización de este Mundial de fútbol y de los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028 durante su primer mandato.
El viernes evocó con tono bromista su deseo de ver a Estados Unidos celebrando un Mundial junto a China.
"Esta vez, dejaremos de lado a México y Canadá", lanzó.
P.Schubert--BlnAP