Barrios negros de Memphis se sublevan contra la contaminación de centros de datos de Musk
Un olor a huevos podridos y a quemado impregna el aire del barrio negro de Boxtown, en Memphis. A escasos diez kilómetros de allí se encuentra una central térmica que alimenta uno de los centros de datos de SpaceXAI, que proliferan en el sur de Tennessee.
Construidos a toda prisa para responder a la demanda de procesamiento de información que exige la carrera mundial de la inteligencia artificial (IA), estos centros de datos han desencadenado un movimiento nacional de oposición.
Jasmine Bernard, de 17 años, originaria de un barrio cercano a Boxtown, lleva casi dos años luchando contra estas turbinas de metano que envenenan a una población ya devastada por la contaminación industrial.
En esta población, fundada por antiguos esclavos, el riesgo de cáncer es cuatro veces más elevado que la media nacional.
"Boxtown y South Memphis siempre han sido víctimas de negligencia ambiental (...) Está relacionada con la historia del barrio, que alberga desde hace siglos a comunidades negras" del suroeste de Estados Unidos, explica.
El diagnóstico lo comparte KeShaun Pearson, de 36 años, cofundador de la organización Memphis Community Against Pollution, que considera que su pueblo está abandonado por los poderes públicos.
Pearson afirma que Colossus I, el primer megacentro de datos de Elon Musk, es un "ejemplo típico de lo que puede ocurrir cuando los representantes electos prometen inversiones económicas (...) sin consultar a las poblaciones locales".
Detrás de él, hay un letrero que reza "propiedad privada". A lo lejos se ven una decena de turbinas y hangares repletos de procesadores, cuya capacidad informática es alquilada íntegramente por Anthropic, competidor de Elon Musk, por más de 1.000 millones de dólares al mes.
SpaceXAI, que no respondió a la AFP, asegura que sus turbinas tienen filtros y que "la calidad del aire sigue siendo superior a las normas".
- Contaminación sonora -
Los olores no son el único problema. Cada día, Colossus I bombea 4,5 millones de litros del acuífero que abastece de agua potable a Memphis y sus alrededores para refrigerar su megaordenador, alerta Sarah Houston, de la organización Protect Our Aquifer.
SpaceXAI había prometido la construcción de una planta de reciclaje de aguas residuales, pero el proyecto fue suspendido.
Colossus I habría generado 12 millones de dólares de ingresos en impuestos en 2026.
Paul Young, el alcalde demócrata de Memphis, anunció recientemente un proyecto destinado a redistribuir 3,35 millones de dólares a las comunidades afectadas. El funcionario no contestó a las solicitudes de comentarios de la AFP.
Otro de los problemas tiene que ver con la contaminación sonora.
En Southeaven, Misisipi, giran sin interrupción 69 turbinas que alimentan Colossus II, un centro de datos a menos de dos kilómetros, pero del lado del estado de Tennessee. Estas propulsan el bot IA de X, Grok.
Los pinos que rodean la casa de Krystal Polk, donde su familia ha vivido desde hace cuatro generaciones, no bastan para protegerla del ruido ensordecedor de la central.
"El ruido está presente las 24 horas del día, los siete días de la semana (...) Si te quedas aquí demasiado tiempo, las vibraciones te provocan náuseas", relata.
- "Turbinas ilegales" -
Asociaciones y expertos denuncian una central construida sin autorización ni consulta pública, haciendo caso omiso de las leyes de protección del medio ambiente, como el Clean Air Act.
Esta ley exige que "se solicite un permiso que garantice la seguridad de las poblaciones circundantes incluso antes de la construcción de una industria contaminante, como una central", afirma Laura Thoms, cuya organización, Earthjustice, representa a la NAACP, la asociación de defensa de los derechos civiles que demandó a SpaceXAI.
Pero "la empresa no quiso esperar el permiso e instaló estas turbinas ilegales al tiempo que tramitaba el procedimiento de autorización", precisa.
SpaceXAI siempre ha calificado estas turbinas como "temporales" para esquivar los permisos de contaminación atmosférica. A finales de julio, la empresa se comprometió a desmontarlas y sustituirlas por una central permanente, conforme a las normas.
En junio, el Departamento de Justicia pidió que se desestimara la demanda de la NAACP, citando motivos de seguridad nacional.
En 2021, los habitantes de Boxtown lograron que se anulara la construcción de un oleoducto en el barrio. Esperan lograr lo mismo con los centros de datos.
F.S.Meyer--BlnAP