España prepara un dispositivo con más de 13.000 agentes para la visita del papa León XIV
Más de 13.000 policías y guardias civiles, sin contar los efectivos locales, se desplegarán en España durante la visita en junio del papa León XIV, un dispositivo con una "complejidad mayor" ya que el pontífice pasará por tres regiones, indicó el lunes el ministro del Interior.
El papa estará en España entre el 6 y el 12 de junio, cuando visitará Madrid y Barcelona, así como Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife –ambas en el archipiélago de las Islas Canarias–, durante un viaje que se espera congregue a multitudes en este país de fuerte tradición católica.
"Más de 11.000 policías nacionales van a estar en disposición de prestar los distintos servicios de seguridad", a los que se sumarán "más de 2.200 guardias civiles", indicó el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Las diferentes policías locales o regionales, como los Mossos d’Esquadra en Cataluña, "están estableciendo y fijando el número de efectivos" que desplegarán, agregó tras una reunión con varios estamentos de seguridad.
Que la visita "tenga lugar en distintos territorios evidentemente complica o genera una complejidad mayor", reconoció el ministro, subrayando que son tres puntos de España "muy distintos".
Igualmente, reconoció que la coincidencia de la visita del pontífice a Madrid con conciertos "como los de Bad Bunny" –quien actuará en la capital española entre finales de mayo y mediados de junio– no facilitarán el trabajo, aunque aseguró que las fuerzas de seguridad disponen del "músculo necesario y preciso" para atender las citas previstas.
"La visita del papa es un evento absolutamente especial y prioritario (...), pero no va a ir en detrimento tampoco de otros acontecimientos o de la vida del resto de ciudadanos", agregó.
El plan especial de seguridad entrará en fase "crítica" en cada sede a medida que el papa se vaya desplazando, hasta que el pontífice abandone el espacio aéreo español el 12 de junio.
"España (...) es un referente en materia de seguridad organizando eventos muy complejos", resaltó Grande-Marlaska, citando la cumbre de la OTAN en 2022 en Madrid o la última conferencia de financiación de Naciones Unidas, celebrada en Sevilla en 2025.
Las posibles amenazas ante un evento de este tipo son, según indicó, "plurales".
"Está la amenaza terrorista, pero también están los radicalismos, también hay otros movimientos como movimientos sociales, que pueden aprovechar el momento para hacerse oír", consideró.
H.Bauer--BlnAP