Argentina, Colombia, ¿Brasil?... El tsunami conservador latinoamericano alcanza la COP17
Argentina, Chile, Colombia... ¿y pronto Brasil? El ascenso al poder de la derecha en América Latina preocupa a varios de los participantes en la COP17 sobre biodiversidad en Armenia, en vilo por la segunda vuelta presidencial brasileña del domingo.
"Latinoamérica ha contado con algunas de las voces más destacadas de la región. Podría darse el caso de que ya no contemos con estos defensores", advirtió a la AFP durante la COP17 Camila Jardim, experta en política de Greenpeace Brasil, sobre el riesgo de que esa región abandone toda ambición climática.
Este año, Colombia también se inclinó hacia la extrema derecha, unos meses después de haber organizado una cumbre internacional para la eliminación gradual de las energías fósiles y tras acoger en 2024 la COP16, la anterior cumbre de la ONU dedicada a la biodiversidad, en Cali.
Esta cita en favor de la naturaleza reúne cada dos años a cerca de 200 Estados. La edición de 2026 se lleva a cabo hasta el 30 de octubre en Ereván, la capital armenia.
Antes que Colombia, Argentina también había elegido en 2023 al ultraliberal Javier Milei; y Chile, al ultraderechista José Antonio Kast en 2025, cambios impulsados por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Sus prioridades suelen ser las mismas: la explotación de los recursos naturales disponibles por encima de los imperativos de la biodiversidad o el clima.
- "Hecatombe" -
Aún en 2022, el conjunto de América Latina y el Caribe "tenía una presencia muy marcada, era muy ambicioso y estaba dispuesto a buscar compromisos entre África, Asia y Europa", antes de que se produjera una "hecatombe" política, consideró Juliette Landry, investigadora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), presente en Ereván.
Para el viceministro colombiano de Medioambiente, David Olarte Amaya, las preocupaciones sobre su país son excesivas.
"Pueden ver que hay un representante de Colombia aquí", zanjó a la AFP en Armenia, en respuesta a la pregunta de si el nuevo gobierno continuará con los esfuerzos del anterior.
También mencionó la posibilidad de "compromisos" durante la cita.
Al ser preguntado sobre la voluntad de su gobierno de continuar con los esfuerzos para la salida gradual de las energías fósiles, a pesar del recurrente apoyo del presidente Abelardo de la Espriella al fracking, respondió afirmativamente, aunque destacó que se abordará "con un enfoque realista".
El presidente de la COP17, el armenio Hambardzum Matevosyana, quien coordinó esta cumbre con la administración saliente y entrante del país suramericano en su calidad de anterior anfitrión, afirmó a la AFP que "en ambos casos" tuvo la "impresión de haber trabajado con Colombia como nación, y no con sus distintos gobiernos".
"Lo que será determinante es, sobre todo, lo que suceda después de la COP17", añadió la investigadora Landry.
Esbozó, sobre todo, las dificultades que se avecinan en materia financiera si el conservador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, resulta elegido presidente de Brasil, pero también qué posibles compromisos habrá si el actual mandatario, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, sale reelegido.
- Deforestación -
Para los pueblos indígenas, muy presentes en la COP17, una victoria de Bolsonaro en el balotaje del 25 de octubre podría ser una mala noticia, según analistas, ya que el candidato ha dicho que asumirá el legado del gobierno de su padre (2019-2022), durante el cual la deforestación en la Amazonía aumentó considerablemente.
Por el contrario, alcanzó su nivel más bajo en casi 40 años en el período de referencia que va de agosto de 2025 a julio de 2026.
"Tengo miedo porque el gobierno de extrema derecha, si gana, no verá los territorios indígenas como un lugar protegido ni como un lugar para su uso, sino como un lugar para abrir y explotar", alertó a la AFP Marinete Tukano, coordinadora general de la Unión de Mujeres Indígenas de la Amazonía Brasileña (UMIAB) y habitante de São Gabriel da Cachoeira, apodada la capital indígena de Brasil.
Sin embargo, tanto Bolsonaro como Lula comparten la defensa de la soberanía nacional sobre los recursos naturales, apuntó Landry.
"La orientación de la política ambiental [brasileña] tiene, por lo tanto, consecuencias que trascienden sus fronteras", agregó a la AFP una fuente diplomática francesa, al destacar la "gran influencia" del gigante latinoamericano "en las coaliciones de los países del Sur".
M.Wilke--BlnAP