El papa pide "un examen de conciencia" a las autoridades de Camerún para combatir la corrupción
León XIV envió este miércoles un potente mensaje político a las autoridades de Camerún, a las que invitó a hacer un "examen de conciencia" para luchar contra la corrupción y los abusos de poder y proteger los derechos humanos.
El papa estadounidense llegó a la capital, Yaundé, procedente de Argelia, donde el inicio de su gira africana se vio empañado por un doble atentado suicida a unos 40 kilómetros de Argel y por las críticas de Donald Trump, que le acusó, entre otras cosas, de ser "terrible en política exterior".
Ante las autoridades del país y su presidente, Paul Biya, de 93 años, que dirige Camerún con mano de hierro desde 1982, pronunció un discurso de una firmeza poco común pidiendo que se "rompan las cadenas de la corrupción"
Por su parte, el presidente Biya dijo que "el mundo necesita el mensaje de paz" de León XIV.
Camerún, que ocupa el puesto 142 de 182 en el índice de la oenegé Transparencia Internacional, sigue enfrentándose a un alto nivel de corrupción que alimenta las críticas de la oposición y de las organizaciones internacionales.
En los últimos años, Biya ha multiplicado sus estancias privadas en el extranjero, donde la oposición le acusa de gastar grandes sumas de dinero público.
Su reelección en octubre de 2025 también estuvo seguida de manifestaciones reprimidas con sangre.
Varias organizaciones de la sociedad civil denunciaron el martes "una fase de represión sin precedentes", exigiendo la liberación de los presos políticos, algunos de ellos detenidos fuera del marco legal.
- Cantos y banderas -
En un ambiente de gran entusiasmo, León XIV, escoltado por un convoy de seguridad, bendijo desde un vehículo descapotable a los miles de fieles congregados a lo largo de su trayecto desde el aeropuerto hasta Yaundé, entre percusiones, banderas y bajo un sol de justicia.
El recibimiento fue igual de caluroso en el orfanato católico Ngul Zamba, donde aplaudió los cantos entonados por los niños. "Estáis llamados a un futuro más grande que vuestras heridas", les dijo.
"Esperamos que, en cuanto pise suelo camerunés, la guerra se detenga", dijo a AFP Bénédicte Bélinka, vestida con un paño con la efigie del papa.
Tatah Mbuy, un sacerdote de la ciudad de Bamenda, viajó hasta la capital para recibir a León, en la primera visita de un papa al país desde la de Benedicto XVI en 2009.
"Es una oportunidad de oro. Cada camerunés espera que el papa venga a predicar la paz", aseguró.
Bamenda, en el noroeste del país, es el epicentro de la insurgencia separatista. Esta región anglófona es escenario del enfrentamiento entre las fuerzas gubernamentales y los grupos separatistas que se ha cobrado miles de muertos y cientos de miles de desplazados.
En Camerún, un país de África Central donde cerca del 37 % de sus 30 millones de habitantes son católicos, la Iglesia desempeña un papel de mediación y gestiona una gran red de hospitales, escuelas y obras benéficas.
El lunes, los grupos separatistas anunciaron una tregua de tres días en los combates a partir del miércoles para acoger con seguridad al papa en la zona, donde vive casi el 20 % de la población.
El conflicto en el país estalló en 2017 a raíz de la represión de protestas pacíficas, y opone a los independentistas que proclamaron la "República de Ambazonia" con el gobierno central.
Acorralados, los civiles son víctimas de extorsiones, violencia, secuestros y asesinatos. Al menos 6.000 de ellos han muerto desde 2016, según la ONU.
La visita del papa a este país se cerrará el viernes en Duala, la capital económica, donde celebrará misa en un estadio con capacidad para miles de personas.
La gira de León XIV por África empezó el lunes en Argelia, donde permaneció dos días. El líder de 1.400 millones de católicos continuará su periplo de 18.000 km en Angola y Guinea Ecuatorial, hasta el 23 de abril.
X.Konrad--BlnAP