Continúan los combates entre Israel y Hezbolá en Líbano pese a la desescalada anunciada por EEUU
Israel y Hezbolá siguieron este martes combatiendo en el sur de Líbano a pesar de un aparente acuerdo de desescalada mediado por Washington y a las nuevas conversaciones entre ambos países.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el lunes un acuerdo para detener la violencia pero ninguna de las partes lo ha aceptado públicamente.
El ministro de Defensa israelí dijo que los suburbios del sur de la capital libanesa seguían siendo posibles objetivos.
Según un comunicado de la embajada libanesa en Washington, el acuerdo implica, en primer lugar, poner fin a los ataques israelíes contra Beirut y, posteriormente, a los ataques de Hezbolá contra territorio israelí.
Sin embargo, un alto reponsable de Hezbolá, Mahmud Qomati, afirmó en un comunicado a la AFP que el grupo "no aceptará un alto el fuego parcial" con Israel.
"El enemigo sionista debe saber que cualquier agresión contra los suburbios [de Beirut] podría provocar una respuesta más profunda y más contundente", apuntó.
La agencia estatal de noticias NNA informó de bombardeos israelíes el martes en unas 30 localidades del sur.
Hezbolá, por su parte, aseguró que atacó a tropas israelíes en el sur de Líbano pero no ha reivindicado disparos contra el territorio de Israel. El ejército israelí sí dijo haber interceptado dos proyectiles procedentes del Líbano, sin informar de heridos.
Cerca de Sidón, en el sur, los equipos de rescate recuperaron los cuerpos de seis miembros de una misma familia, incluidos dos niños y una mujer, tras un ataque israelí.
Más al sur, en la histórica ciudad de Tiro, el hospital Jabal Amel fue gravemente dañado por un ataque israelí el lunes que dejó 39 empleados heridos.
- Más de 3.000 muertos desde marzo -
El ministerio libanés de Salud anunció este martes que los ataques israelíes habían matado al menos a 3.468 personas desde el 2 de marzo.
Al menos 26 soldados israelíes y un contratista civil han muerto en el mismo período.
El lunes por la noche, Trump había afirmado en su red Truth Social que esperaba que Israel y Hezbolá moderaran sus hostilidades y aseguró que ambas partes se comprometieron a un alto el fuego efectivo.
Hezbolá "acordó dejar de disparar contra Israel y sus soldados. Del mismo modo, Israel acordó dejar de dispararles. Veamos cuánto dura eso; ¡ojalá sea por la ETERNIDAD!", escribió el magnate.
Sin embargo, este martes el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que Estados Unidos había "validado el principio" según el cual su país podría atacar el suburbio sur si Hezbolá continuaba sus ataques a territorio israelí.
Las agresiones no han cesado a pesar de la entrada en vigor de una supuesta tregua el 17 de abril.
En el sur de Beirut muchas tiendas seguían cerradas el martes, mientras un dron sobrevolaba la zona a baja altura.
Pero Leila Shahab, una habitante de 35 años, decidió regresar. "La situación se ha calmado un poco", afirmó a la AFP.
Trump reveló que este arreglo entre las dos partes en conflicto había sido producto de una llamada "muy productiva" con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Irán ha exigido durante las conversaciones indirectas con Estados Unidos que cualquier acuerdo para terminar las hostilidades en la región incluya un alto el fuego efectivo en el frente libanés.
Este martes, un alto responsable militar iraní consideró que la reanudación de la guerra contra Washington es "inevitable", según declaraciones emitidas por la televisión estatal Irib.
Los embajadores de Israel y del Líbano fueron recibidos el martes en el Departamento de Estado en Washington para una nueva sesión de conversaciones directas.
Q.Weiss--BlnAP